¿Por qué siempre me enamoro de la persona que no es indicada para mí? ¿Mala suerte, no llamo la atención con nada? ¿O es que todavía tiene que llegar la persona indicada para quererme? Pero, ¿de verdad me merezco una persona que me quiera de verdad?

Esa es mi pregunta estrella, ¿de verdad una persona merece aguantarme todos los días, en todos mis estados de ánimo, en todos mis días malos, en todos mis momentos de debilidad, en todos mis momentos de duda y de no saber qué hacer, en todos mis momentos de decisión?

¿Vosotros penáis que sí? Pues yo pienso todo lo contrario, no pienso que haya ninguna persona que decida hacer todo eso por mí. Y si la hay, dudo mucho que vaya a aparecer.

“Negativa” “Seguro que tienes muchas cualidades” “Exagerada” Ya puedo empezar a escuchar los pensamientos de otras personas, porque es lo que siempre me dicen a mí cuando tengo estas preguntas.

“El amor llega cuando menos de lo esperes, cuando no lo busques” Siempre que hablo del amor me dicen eso, que el amor llega cuando menos de lo esperas y tienen razón, todas las veces que he sentido algo por alguien ha sido en el momento que menos me lo he esperado; en un examen, en una cena con mis amigas … momentos en los que solo piensas en concentrarte para ese examen y en pasártelo bien con tus amigas.

Aunque hay veces que buscando se encuentran las cosas, pero, ¿se encuentra a la persona indicada? Esa persona que se supone que quiere pasar el resto de su vida contigo, que te necesita para ser feliz, que te recuerda que te quiere, que sin más te dice que te ama, que sin esperártelo te da un beso en la mejilla o que dándote un susto, te da un abrazo en la espalda haciendo que saltes de un respingo.

No os puedo hablar del amor porque no sé muy bien cómo funciona, pero os puedo hablar de lo que veo del amor. Me encanta ver a esas personas a las cuales se les iluminan los ojos cuando hablan de su amor, se les corta la voz cuando hablan de ellas, o no quieren dejar de hablar de ellas porque están muy enamorados y no pueden evitar ese sentimiento y esa necesidad de hablar de esa persona que aman.

Pero he de admitir que me cuesta hablar de todos estos sentimientos, emociones y gestos porque yo no los he podido sentir, todavía. Y sí, a pesar de todo tengo unas mínimas esperanzas de que algún día llegue esa persona ideal para mí.

Aunque también me cuesta ver a todas las parejas felices que lo único que tienen en su interior es amor hacia la persona que sienten al lado y cuando lo vives de cerca es más duro, y no paras de repetirte “eso es amor, supongo, yo no lo he vivido” y luego seguir pensando “no te mientas, tú nunca vas a vivir nada como ese amor verdadero, porque tu amor verdadero no existe, solo son imaginaciones tuyas, y solo tú quieres que exista, aunque sabes que es imposible” Y de tanto decírtelo te lo acabas creyendo, te acabas creyendo que nunca vas a tener a esa persona que te ama cerca de ti, que nunca vas a poder recibir ninguna sorpresa por su parte, que nunca vas a escuchar un “te amo” verdadero de la boca de esa persona, porque sabes que no va a llegar; y no es suficiente que tu gente más cercana te lo repita una y otra vez porque es inútil.

Aunque más inútil eres tú, que no puedes olvidar aquellos ojos azules que una tarde te sonrieron y que has visto tres veces, ni tampoco puedes olvidar esa risa que has tenido enfrente mientras habláis con más gente en una fiesta. ¿Y cómo vas a olvidar esa mano que se levanta para llevar el cigarro a la boca? Esa mano que deseas que algún día esté ocupada por la tuya y además que estén entrelazadas. Sueñas con volver a ver a esos ojos, a esa sonrisa, a esas manos, en una noche de fiesta, y si hay mucha suerte tener cada vez un poco más de confianza y hablar a la mañana siguiente de lo bien que os lo pasasteis en aquella fiesta rodeados de vuestros amigos y amigas.

Sueñas con que ese momento suceda y aunque esos ojos no se correspondan con los del amor de tu vida, te gustaría saber que se siente cuando unos ojos como esos se quedan mirando tus oscuros ojos como si no hubiera otros en el mundo más oscuros ni tan bonitos.

Quieres sentir el amor, y también quieres equivocarte en el amor para saber que de esa manera poco a poco te vas a ir acercando al correcto, porque a lo mejor tarda en llegar, pero al menos ya habrás sabido cómo no va ser el amor de tu vida, porque aquellas personas que formaron parte de tu vida y pensaste que eran amor, solo te enseñaron a amar un poco más al amor de tu vida, aunque todavía no haya llegado. Y tranquila, esas personas tampoco te van a olvidar, van a aprender de ti, y mucho porque cuando se habla de amor, siempre se aprende.

También se puede aprender que esos amores que parecen imposibles, como dos personas que tienen una relación a distancia y a pesar de todas esas dificultades se aman y nunca han dejado de hacerlo a pesar de algunos malos momentos. Se aman, y se lo dicen sin importarles lo que las demás personas les puedan decir sobre esa relación que parece  imposible. Pero yo soy una persona que está viviendo un amor de ese tipo en persona y cuando dos personas se aman, no importa la distancia o las dificultades que se encuentren, porque a pesar de todo se van a seguir amando y no van a dejar de hacerlo. Se sienten orgullosos de poder mantener esa relación, aunque siempre echan de menos esas manos que una vez se pudieron entrelazar, esos labios que pudieron sentir; hasta estar llenos de lágrimas, esos ojos que pudieron brillar por tener a la persona que amaban delante. Han tenido muchas dificultades y las van a seguir teniendo, pero también van acabar teniendo una vida llena de alegría porque se lo merecen y es un amor que no se va a acabar nunca, porque de verdad son dos personas que se aman.

Con estas historias de amor, dan ganas de tener una historia de amor, aunque sepas que va a estar llena de dificultades, quieres retarte y vivir un amor complicado, pero profundo, un amor puro con esa persona que te hace feliz de verdad.

“Ya llegará” No me paran de repetir. “Ten paciencia” Aunque llega un momento que la paciencia se acaba y te cansas de esperar, porque todo han sido falsas ilusiones y falsas esperanzas de poder vivir en letra pequeña el amor y que poco a poco se vaya transformando en una letra grande. Pero hay que seguir esperando, todo llega, al igual que todo se va y tienes que ser consciente de ello, así que aprovecha cada momento de tu vida, cada olor, cada caricia, cada beso, cada abrazo, cada caída, cada recogida, cada mirada … aprovecha, porque si has sabido aprovechar cada momento, vas a estar preparado para poder compartir todas esas experiencias con la persona que de verdad se merece ese amor que tú has sabido transmitir durante todo este tiempo.

“¿Y todas esas noches que me he pasado llorando por esa persona que resulta que no ha sido la indicada, quién me las va a devolver, esas lágrimas derramadas encima de mi almohada nadie me las va a devolver?” Supongo que ahora hay muchas personas haciéndose esa pregunta, yo también. Supongo que es una pregunta que te haces cuando descubres que el amor de tu vida no es ese por el cual te has pasado noches llorando, y es verdad que nadie te va a devolver esas noches envueltas en lágrimas y en lloros, y en desesperación por no encontrar el amor, por no estar cómodo con esa persona con la que estás compartiendo tu vida, por pensar que nunca a llegar tu turno. Entiendo esos momentos de pensar que ibas a acabar viviendo sola y viendo a tus amigas solo cuando necesiten a alguien que cuide de sus hijos, y como tú no tienes a nadie, pues qué mejor que pasar una noche cuidando de los hijos de tus amigas. Y tú siendo la enamoradiza, la que pensaba que iba a tener hijos y que iba a encontrar el amor de su vida, y no que se iba a pasar las noches lamentándose de todo lo que ha estado haciendo en el pasado.

Pues yo pienso que todas esas noches que tú consideras perdidas, esa persona indicada te las va a devolver viendo una película, saliendo a pasear por la noche cogidos de la mano, observando las estrellas y la luna desde la terraza de un pueblo, dando un paseo por la orilla de la playa y que solo os guíe la luz natural de la luna, haciendo el amor; porque os queréis de verdad y porque necesitáis demostraros vuestro amor, escuchando los problemas de cada uno tumbados en la cama; aprovechando la presencia y el cariño de la otra persona … esa persona que pensaste que nunca iba a llegar, cuando llegue te va curar todas esas heridas del pasado que se quedaron abiertas y va a ser capaz de hacer que cicatricen bien para que no sufran más y ya solamente sean recuerdos y no heridas que seguían doliendo a pesar del tiempo.

Piénsalo, vas a cambiar esas noches de lloros por noches con la persona especial que ha conseguido conquistar tu corazón y por la cual has estado esperando durante mucho tiempo, a lo mejor te vale la pena haber llorado tanto para después de todo lo sufrido poder sonreír, una sonrisa sincera de amor, como tu mirada que no deja de brillar de amor y de sentimientos hacia la persona que tienes enfrente y que está mirando tus oscuros ojos, que nunca pensaste que llegarían a brillar tanto por una sola persona.

Tú, inocente que eres ahora, levanta la cabeza, porque a lo mejor esa persona no te puede encontrar porque siempre vas con la cabeza baja por miedo a que te vean triste y llorando. Pues levanta esa cabeza, ponte derecha y sigue hacia delante, tu personita ideal está por ver cómo te has superado y has conseguido levantar tu cabeza y que la próxima que bajes la cabeza, él te podrá ayudar a volver a levantarla y por fin, estar feliz.

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