Sororidad

Relámpagos en la piel,
pájaros en la cabeza,
y aunque nada vaya bien
ella siempre será guerrera.

Fuerte como un huracán,
delicada como una pluma,
dolor se ve en su mirada
que con una sonrisa oculta.

Añora y sueña con ser libre
desencadenarse de todo,
pero las malas lenguas dicen
que no es más que un falso tesoro.

Su corazón permanece sellado:
ella ahora tiene miedo
una vez la traicionaron,
desea que termine ese juego.

De tan buena a veces,
parece adicta al dolor
¿es que acaso no aprende?
Comete siempre el mismo error.

La observo desde lejos
y se me escapa una lágrima,
es duro verse en el espejo
y sólo sentir lástima.

Así es como se siente ella
que soy yo y nada más que,
alguna de esas pequeñas
taras, que tú también te ves.

Mi interior augura un cambio
para vencer a esta oscuridad:
caminando juntas de la mano
con luz propia podremos brillar.