De cuando se me olvidó sonreír

Corrían mis dieciocho

Como las gotas de lluvia al otro lado del cristal

Ruido amortiguado y tonos grises

El vaho empañaba el cristal haciendo que se viera todo difuminado

Los colores no tenían tono, estaban apagados de brillo y vibración

Todo se sentía lejano, no te reconocías ni a ti misma

Había una mampara entre tu cabeza y el mundo

El gesto cambió de manera desapercibida

Era serio e inexpresivo

Pero sentías el frío

Y silenciosamente olvidaste cómo se sonreía

Y así pasaron los meses entre llantos y agonía

Entre vértigo y seriedad

Entre locura y cordura

Mirando a la nada con ojos muertos

Y no te diste cuenta hasta que no volviste a sonreír

Gesto extraño, músculos entumecidos

Pero menos mal que tú siempre has recordado rápido.