Ni en sueños puedo sentirlo,
sé que jamás podre oírlo.

No es mi intención el vacío,
pero sí conseguir un respiro.

Y aunque aquí esté tranquilo,
en mi mente maquino.

No es siempre ruido,
basta un suspiro.

Está tan dentro mío,
inevitable no oírlo.

No puedo reprimirlo,
es el eterno sonido.

Todo quiero exprimirlo,
y del silencio me olvido.

Quisiera saber vivirlo,
no esperar a morirlo.