Martes

Estás solo en el local.
Un golpe de humo y vapores
rompe tu cara gris,
bajo la bombilla
que poco a poco se duerme.

Fumas solo, en la esquina.
La ceniza gime en el suelo,
en un mar de arenas y mugre
que pisas día tras día
pidiéndole una explicación.

Lloras solo, en el sofá.
Las rayas de luces y sombras
no calman el vacío
de un lugar apagado
pero lleno de voces.

La puerta está cerrada
pero alguien escupe en la calle
y el agua se filtra
bajando las escaleras,
llenando el sótano
en el que intentas escapar.

Flotas, rozando el techo
y la bombilla se muere
antes de tocar tu nariz.
Escuchas el mar bajo tu espalda,
olas de espuma que arrastran muebles,
que limpian.

Te despiertas.
Estás solo en el local.