De rodillas al infierno

Durmiendo boca arriba Sí
cerca del infierno
La boca pegada a un mar celeste
y la espalda
hermana
de un calor de vela
hecha ya
charco de lumbre en las manos

También de rodillas Erguido
mirando la campana de polvo
También estiro el cuello para acabar la botella
Sé que me conviene
-Huyendo con las rodillas calientes
por rezar por nuestros padres de lo oscuro-