Alter Ego

Quien es?

Repito esa pregunta en mi cabeza cada vez que me encuentro con esos ojos penetrantes que parecen juzgarme cada vez que me miran como si nada de lo que hiciera estuviera a la altura de sus expectativas y su máximo objetivo fuera perderme, no sé si de vista o de rumbo.

Como en ese punto en el que sientes que por mucho que te encuentres nunca encontrarás el momento oportuno, nunca te encontrarás de la forma correcta, y así estoy aún en un lugar conocido tan perdida y sola que la fragilidad del cristal no es comparable a la de mi voz al repetir una y otra vez frente al espejo
¿quién es?

Y entonces la miro, y me mira, y se ríe de forma tan cínica que la pregunta se me clava en lo más hondo de mi interior, hasta que muy bajito, como si no quisiera que me escuchara, respondo:
“Esa no soy yo”.

Solo que si lo soy.