Como princesa cautiva
Allá arriba, en la torre,
Que pisa el césped con pies descalzos
Por vez primera.

Como el pincel de un artista,
Abandonado,
Que roza un lienzo
Después de tanto tiempo.

Como la pluma de un escritor
Que olvidó el papel
Cuando descubrió el teclado
Sumergido al fin, en el tintero.

Conocemos de nuevo
el mundo Reaprendemos lo aprendido,
Revivimos lo vivido,
Pues aunque el entorno sea el mismo
El aire se respira bien distinto.