1-La perezosa engañada:

La pereza es estirarse en la cama,
un sábado por la mañana,
es notar las sábanas frescas,
acariciándote las piernas.

La pereza es quitarse los tacones,
al llegar a casa,
es sentir el viento,
acariciándote la cara.

Es quedarte encerrada,
cuando todos están fuera,
y salir a escondidas,
cuando cierran la puerta.

Es ver pasar la vida,
y reírse sola,
es vivir para ti misma,
mientras el resto no te importa.

2-La perezosa despertando

¿Por qué el reloj está girando,
y la gente caminando?
si yo estoy dormida en sus brazos,
aquí quieta soñando.

¿Por qué siento que me hundo,
en arenas movedizas,
si aquí estoy tan a gusto,
aunque tenga pesadillas?

¿Por qué veo nublado,
si tanto brilla el día,
y hay piedras en mis zapatos,
que me producen heridas?

¿Es que me ha engañado,
con una falsa comodidad?
ahora me arrepiento,
de no ver la realidad.

3-La perezosa se confiesa

Estoy viva pero no he vivido,
no siento lo que los demás,
el tiempo he perdido,
dejando los días pasar.

Aquello que me encanta,
la pereza me ha hecho olvidar,
es querer hacer algo,
y nada hacer al final.

Es ver mucho vacío,
al echar la vista atrás,
es ser desagradecida,
pienso al despertar.

Es descubrir mil problemas,
cuando intentas prosperar,
y quedarte rezagada,
observando a los demás.

4-La perezosa se contradice

Siento que todo gira,
y yo sigo parada,
es decir la palabra “sí”,
cuando en verdad “no” es la adecuada.

Soy yo la que no quiere avanzar,
soy yo la que os rechaza,
la pereza me retiene,
aunque quiero batir mis alas.

No quiero soltarla,
para poder dormir soñando,
despertar estando dormida,
y vivir soñando.

Desde el pozo de la indiferencia,
yo estoy gritando,
aunque no quiero que nadie escuche,
ella me está ayudando.

Y sé que me repito,
pero algo estoy buscando,
quizá vivir en paz,
o morir luchando.

Epílogo: La pereza se defiende

¿Por qué me culpas a mí,
De todos tus problemas?,
Quizás hay algo más,
¿Es que no te enteras