Enfermizo aquel verano lluvioso,
pude contemplar el arco iris más bello.
Blanco, violeta y negro
y una constelación de lunares.
Sumergido en el océano solarista,
atisbo nuevos colores en la superficie,
azul y amarillo, como el cielo del otoño.
Recuerdo los sentimientos más puros,más insanos.
El futuro huele a napalm y nadie respeta la infelicidad latente.
Llevame allá donde el sol es púrpura y las olas mojan nuestras ambiciones.
La luna me repudia,
y tu nombre se dibuja en las nebulosas que están más allá de Orión.

Enfermiza aquella mañana en la que unas trenzas mal peinadas,
se reían de la belleza helenística.
Atrapado en un tragicómico destino,
ha pasado un lustro,
me siento Sisifó.
Cuando Zaratustra hablaba del retorno
no imaginé que refería a las nubes del invierno.
Por desgracia, Perséfone sigue encerrada,
hasta que llegue la ansiada primavera.
Persigo el acto subversivo, romper estas cadenas oxidadas.
Larra conoció bien dicho retorno.
¡¡¿Qué sien aceptará mejor el disparo?!!

Las doscientas caricias que no me quisiste dar,
se van acumulando, una a una,
en forma de un pensamiento que me lleva a la infelicidad
Enfermiza la nostalgia,
que hoy me lleva a esta desidia.