Una pena que ya no estés aquí
ya no hay ruido
reina el silencio
el mismo que dejaste
cuando decidiste marcharte

Ya es primavera
emigran las aves
ojalá haber hecho las paces

Pero te marchaste
y no hubo más atardeceres brillantes

Las flores florecen
pero sigo curándome
aún me quedan espinas
que me atraviesan entera
y me mantienen viva

Ya no escucho las olas
el tsunami me destrozó

Coge todas las caracolas
puede que consigas escucharme
cada grito inunda la playa
intenta salvarme antes de
la madrugada

No estoy en tu habitación
pero sigo recorriendo tus sabanas
contando tus pecas
en silencio prestando atención

Me prometiste la playa
y aquí sigo esperando respuesta
enfrente del mar
cubierta de arena