quiero escribir bonito
sobre caricias solares
el tintineo de una carcajada
o la calidez de un abrazo

quiero,
pero no puedo.

respiro petróleo
me ahogo en suaves sábanas de insomnio
el coro de jueces despierta al ocaso
los gritos se atragantan al fingir normalidad
inmóvil apuñalo mi garganta
cansada de trepar un muro a rastras
monotonía ocupada de frenética obsesión
siempre presente para no perderme
quiero estar sola, pero no vacía
lloro por mí, aunque no lo merezca
soy escombro que no quiere ensuciar
verdugo imaginario más real que mi reflejo
cómo coser una herida egoísta

escribo y borro
lloro y seco
siento y castigo
duele y escondo

sólo quiero,
la calidez de ese abrazo.