Como un boleto de feria,
solo es tuyo un turno,
papel de colores que pasea
de mano en mano.

Para arrugarse, ser heredado,
ser regalado o multado,
para perderlo y ganando,
para rogarlo y no concederlo.

Magnates flotan en oro y plata,
abajo hundidos, bronce y cobre.
Bosques decorados con sus joyas de rubíes,
otros regresan siguiendo migas de pan.

Piden la vez y el número es finito,
yo les daría siempre la mercancía.
Recojo las sobras en la trastienda
a cambio de manos callosas, huele a lejía.

Caza y captura de la felicidad
en el conformismo pobre.
Resentimiento endeudado,
intereses corruptos.

Falsa filosofía alentadora
que pone piedras o construye escaleras,
algunos jamás llegan a la cima
algunos jamás pisarán tierra.

Confeti mal empleado
que no vuela en todas las direcciones,
boomerang de pecados
regresa y golpea, nunca a los adversarios.