Cuando los coches naden
En mares desérticos de claveles
Y los huesos de las aves retráctiles
tiriten de frío en los fondos de ríos secos

Cuando la algarabía de pigmentos limpios
se fundan en colores ocre de vidas a carboncillo
Habrá jilgueros llorando una saeta
Y un ramo de rosas esperando en su bordillo

Cuando la noche se torne melódica
En la gramola de mi azotea
Puede que las canciones sean rizos dorados
De arena fina entre las curvas de su cintura
Y sus labios sean el paso de baile
que no me sepa por miedo a pisarla

Y entonces
Cuando las nubes negras sean de algodón
Y la escoria humana sea compost
Para los girasoles que estaremos plantando
Nos sentaremos en el balcón del miedo
Indicándole el camino a los perdidos
Mientras comemos pipas riéndonos de nosotros

Y entonces
solo entonces
Ella estará desnuda ante mí con ropa
Sus sueños y sus dudas arañaran mi piel
Mientras con ojos de niña observará
Que mi objetivo nada tiene que ver
Con demostrarle nada a nadie
Observará si no se le comen los nervios
Que el amor no entiende de prohibición
Porque no hay deseo factible
En unas alas que no respetan tu vuelo

Y entonces
Solo entonces
Puede que la quiera
O que la desee
O las dos.
Y en esta quimera
Que es la vida
Poco es tan bonito
Y tan desgarrador como eso.