Para empezar, muchas personas me consideran bastante escéptica, y no los culpo pues nunca he creído en nada de lo que no tenga pruebas y un ejemplo de ello es que nunca creí en la supuesta historia familiar que mi padre me ha estado contando desde que tengo uso de razón, por lo que me ha dicho supuestamente procedemos de una antigua estirpe de licántropos, claramente jamás le creí nada al respecto, al fin y al cabo, no existe nada fantástico en el mundo y aunque así fuera, no hay alguna prueba verídica de ello más que desvaríos de unas cuantas personas o la simple imaginación de estas.

Hola papá –Salude mientras bajaba las escaleras.

Buenos días, Emma –Mi padre devolvió el saludo con una sonrisa mientras se dirigía a la cocina con una taza de café en la mano- ¿Qué tal estás?

Bien, aunque… ¿Es necesario que vaya hoy a clases? –Dije medio dormida mientras le seguía a la cocina- Es viernes…

Claro que sí vas a ir –Gruñó mi padre mientras tomaba un sorbo de café- Y no pongas esa cara, tienes que ir y lo sabes.

Está bien –Dije algo enfurruñada mientras me sentaba en una de las sillas de isla de la cocina- Aunque si me quedo dormida es tu culpa.

Mi padre se limitó a mirarme con una expresión seria mientras tomaba un sorbo de su café, tras ello tomó un plato y puso dos tostadas en él, con un cuchillo empezó a esparcir mermelada de frambuesas y una vez terminó me acercó el plato junto con una taza en la que había una combinación de cacao y café con leche, como no me gustaba el sabor del café me lo adulzoraba con cacao en el desayuno y de paso me daba más energía. Pasó cerca de lo que fueron 30 minutos, ya había comido y me había cambiado para ir a clases, me despedí de mi padre con un abrazo y me dirigí a clases, iba con unos minutos de retraso así que quizás tardara en llegar, por ello me di toda la prisa que pude.

No pasó mucho y para mi fortuna llegue a tiempo, al entrar en la clase me dirigí al fondo del salón solo para sentarme en la mesa que más atrás y cerca de la ventana estaba, normalmente siempre que tenía sueño me ponía en esa, empezó la primera clase y solo me límite a dormir, a partir de la segunda empecé a estar más atenta, pero una vez llegamos al recreo baje con mis amigas para hablar un rato en las escaleras uno de los chicos me da un pequeño empujón sin querer, sin embargo, reaccione algo agresiva casi como si no pudiera controlarlo pues le di una bofetada, esto me recuerda a una cosa que me dijo mi padre tiempo atrás, siempre me dijo que debido a nuestros genes lobunos, sin embargo, yo me excusaba en que tenía problemas de ira debido al estrés escolar ya que no quería creer, transcurrió el resto del día algo más tranquilo, junto con Amaya que es mi mejor amiga y Silenia, Rosa y Lily que forman parte de nuestro grupo de amigas decidimos que por la noche iríamos a una fiesta que se iba a celebrar, además había luna llena la cual siempre me atrajo por su belleza singular, nos fuimos de la clase a prepararnos a nuestras casas tras despedirnos.

Adiós chicas –Hice un gesto con la mano y solo me puse en camino a mi casa sin mirar cómo ellas se iban a sus casas.

No tardé en llegar a casa pues me sentía con prisa y no había nadie en casa por lo que subí a mi cuarto solo para empezar a arreglarme, encontré un bonito vestido negro el cual conjunte con unas botas de color plata, me peine con el pelo recogido, prepare mi cartera y una vez termine de darme los últimos detalles y estaba lista me fui camino a la fiesta, donde me encontré una vez más con mi grupo de amigas, les sonreí y me acerqué, aún no habían llegado ni Rosa ni Lily por lo que solo me quede con Amaya y Silenia les di un pequeño abrazo y pocos minutos después siento una vibración en el bolso, al mirar porque fue notó que había un mensaje de las otras dos chicas que faltaban anunciando que no irían, por algún motivo eso me enojó un poco y solo nos metimos en la fiesta nosotras tres, y a pesar de todo disfrutamos de la noche, íbamos tomando más alcohol por cada rato hasta que todas quedamos borrachas y decidimos que era hora de irnos, a pesar de que solo eran las 2 y media de la mañana, ya estábamos cerca de la puerta que daba a las escaleras para ir a la calle cuando un chico que también estaba borracho se cruzó en mi camino chocando conmigo y estando en este estado de embriaguez no controle mis impulsos y le di un empujón que desembocó en una fatal caída por las escaleras, todo se quedó en silencio y me miraban , yo solo reaccione paralizada y me quede mirando por unos segundos antes de ir corriendo para llegar a él, una vez lo hice le tome el pulso y vi que estaba muerto y por alguna razón empecé a sentirme muy adolorida, me llevaron a casa con urgencia, mi papá me recibió y me explicó todo.

Cariño, esto que sientes no es más que el principio, ahora activaste tu lado licántropo, solo se activa si asesinas a alguien y… lo tuyo fue sin querer no tiene que preocuparte por ello –Mi padre trato de tranquilizarme, sabía lo que se sentía pues había estado en mi lugar, de hecho, por algo parecido, y así descubrí el legado familiar que mi familia ocultaba y como era cierto.